domingo, 23 de mayo de 2010

¡Acción!

Muchas veces me he sentido parte de una película y claro, dentro de la misma, yo soy la protagonista...

En esta película, los lunes me levanto con muchas ganas de empezar la semana, uso tacones todos los días, mi cabello y maquillaje son ¡impecables! Y por si fuera poco, mi trabajo es igual que el de Runway en El diablo viste a la moda.

Llego al trabajo en 15 minutos, lo hago en auto; en el camino, no dejo de cantar, lo hago bastante bien para ser honesta. Y sin haber hecho ninguna parada, llego con un café capuccino en la mano.

Tengo al mejor novio del mundo y somos realmente felices, no hay peleas, no hay celos y cada vez que nos besamos el sol resplandece en su totalidad. Estamos viendo la posibilidad de irnos a vivir juntos, pero nuestra diferencia por los muebles nos hace pensarlo dos veces.

Salgo siempre temprano de trabajar y veo una que otra noche a mis amigos y aunque casi diario me duermo tardísimo, no tengo ojeras ni bosas de bajo de los ojos.

Nunca lloro, al menos que sea de felicidad o por la película nueva del cine...

Cuando me doy cuenta, estoy a una parada de llegar a trabajar; con un chongo en la cabeza, mis converse negros y sin café, entró al edificio... Odio divagar de más.
¡Corte!



No hay comentarios:

Publicar un comentario