Creí que podía olvidarlo fácil,
que esos años estaban superados
y no me interesaba dar un paso atrás.
Creí que el pasado se había quedado ahí,
no que se colaría al presente
y tuviera ganas de permanecer en un futuro.
Creí que no era para mi,
que había terminado,
que ya no lo quería
y que había durado lo justo, mas no lo necesario.
Creí que ya no sentía nada,
que no extrañaba los besos
ni el olor,
mucho menos que me pondría la piel chinita, otra vez.
Ahora, creo que es malo creer.















