Qué me extrañas? Lo noto en tu insistencia y ganas de verme.
¿Qué me amas? Lo siento en tu forma de hablarme y tus repetidos mensajes diciéndolo.
¿Qué te gusta estar conmigo? Me doy cuenta, cuando al otro día de haberte pedido verme, lo haces tú.
¿Qué me respetas? Lo hacen evidente las palabras que utilizas al dirigirte a mí.
¿Qué eres lo mejor para mi? Sí, cada mensaje tuyo me convence de ellos.
¿Qué me diste todo de ti? Claro, por eso ahora pido tanto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario